Al final conseguí mi dinero de vuelta y una pequeña cantidad como indemnización. Pero esto es otro caso aparte, (lo cuento simplemente para que si os pasa hagáis lo mismo) ahora se ha descubierto que la multinacional ha llegado mucho más lejos: la satisfacción de sus clientes sigue siendo lo primero pero ¿y la de sus empleados? Esa deja mucho que desear, al menos en Alemania.
En el caso de Amazon que es el más reciente mediaticamente, los trabajos suponen turnos nocturnos casi sin previa antelación que implican largos viajes en autobús. Lo peor no obstante, es alojamiento con desconocidos en campañas y el personal del cuerpo de seguridad, individuos totalmente intimidante (pelo rapado y uniformes negros) que vigilan cada paso del empleado: comidas, descanso, trabajo... Como si los trabajadores fueran prisioneros. Varios empleados que tuvieron que alojarse en esas cabañas afirman que pasaron miedo en más de una ocasión.
Es decir, que los empleados que quieran trabajar en esta empresa y probablemente en cualquier otra de Alemania se tendrán que enfrentar a duras situaciones y a sueldos bajos, pues es como este país consigue sus máximos de empleo.
Que no os engañen, Alemania puede presumir de su posición en esta crisis y puede alardear del poder que tiene sobre nosotros, pero es oro todo lo que reluce ¿a qué precio se puede obtener un mero trabajo en este país? ¿Y los jóvenes? Éstos aún lo tendrán peor...
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